Hace unos días me preguntaba a mí misma, por qué siendo mi emprendimiento un proyecto de yoga y meditación comparto en esta red que es mi ventana al mundo (y a la venta, para que engañarnos) sobre mi vida más allá del yoga.
Y verás, la semana pasada lo vi claro al hablar con un par de queridos alumnos (gràcies Xevi i Laura) de la salita presencial.
Entendí que lo hago así porque yo no puedo diferenciar lo que es yoga de lo que es mi vida, entiendo el yoga como una práctica de vida que va mucho más allá de la esterilla. No tiene sentido separarla del todo, aislarla y dejar que solo sea en el matt. No, el yoga para mí no va de eso. El yoga lo cubre todo.

En el matt he cultivado una preciosa relación conmigo misma, un profundo aprendizaje a través del cuerpo para sanar y conectar con mi alma. Así siento que ha sido el viaje, retador pero de puro empoderamiento. Me ha dado tantas herramientas que es difícil explicarlo aquí, pero por nombrar algunas que siento muy importantes podría decirte que me ha ayudado a aceptarme como soy, a rebajar la exigencia, a sentirme agradecida, a permanecer atenta al momento presente y, sobretodo, a vivir sintiéndome plena, profundamente plena.
¿Todo ésto solo a través de la práctica de asana? Pues sí y no.
La práctica de asana ha sido clave, pero la verdadera MAGIA ha acontecido cuando todo lo que el mat me mostraba lo empezaba a aplicar en mi vida. Y para eso me he adentrado en lecturas sobre filosofía(s), sobre autoconocimiento, sobre bienestar y salud. Dejarme guiar y acompañar por personas que ya han hecho parte del camino ha sido clave para andar el mío.
La práctica de yoga ha sido la forma de anclarme a un mundo por descubrir, mi propio ser, que no es sino una pequeña muestra y parte del todo. La práctica es lo que me ha permitido hacer eso que nombro tantas veces: EDUCAR LA MIRADA.
Y sí, mis ojos hoy están llenos de gratitud, pero sobretodo de amor, de amor como forma de vida.

Muchas veces oí decir que el yoga es el estado de unión. Y, aunque algunos me llamarán atrevida por decir lo que diré, si me preguntas qué es para mí el yoga, creo que por fin tengo la respuesta, y supongo que la intuyes:
EL YOGA ES VIVIR EN EL AMOR.
(Qué es la unión de la que tanto hablamos si no la más alta forma de amor?).
Así que vivir en amor sucede en todos los aspectos de la vida, y por eso no puedo dejarla fuera de este espacio, en el que comparto visión, mirada y yoga, o sea… amor.
Gracias por estar y acompañarme,
Con amor,
Judit.
PD: te animo a experimentar este amor a través de mi Salita de Yoga online, donde cada semana hay una nueva práctica de yoga o meditación. Estas se suman a las más de 200 propuestas de conexión que ya encuentras en la biblioteca. ¿Te vienes?


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