¿Quién eres cuándo nadie te ve?

Una pregunta resuena en mí desde que nació mi hija: «Judit, ¿Quién eres cuándo nadie te ve?». Porque, de pronto, todo eso que sucedía en mi intimidad es compartido con dos ojos que a ratos miran sorprendidos y, a ratos, me ignoran, pero que siempre están y me convierten en referente.

Lo que soy cuando me miran los demás es fácil de decir. Puedo de forma consciente o inconsciente esforzarme más o menos para ser algo concreto. Judit, la profe de yoga que te recibe con una sonrisa aunque esté cansada; Judit, la amiga que siempre contesta tarde los whatsapps; Judit, la persona que disfruta de las relaciones sociales.

¿Pero quién soy cuando estoy a solas? Qué dice de mí lo que hago y dejo de hacer cuando creo que nadie me está mirando.

Pues creo que habla mucho más de mí que todo lo demás. Creo que soy más todas esas pequeñas dinámicas y acciones que pasan cuando el telón está bajado que cuando empieza la función. Y creo que todo esto es lo que hará que mi hija construya mi identidad.

Los ojos de mi hija me permiten verme a través de ellos, me muestran a mi ser con transparencia y sinceridad. Hay alguien que mira todo eso que hacía de forma inconsciente y, me invita a ponerle consciencia. Gracias hija por este regalo.

Y me doy cuenta de tantas cosas… ¡Ostras! he mirado por tercera vez en menos de una hora el móbil. No quiero ser la persona que vive adicta al teléfono.

¡Ui! He empezado una tarea la he dejado por la mitad y ya estoy con otra cosa. No quiero ser la madre multitasking.

¡Carai! Se me ha escapado un «¡JOOODER, VAYA MIERDA!» al recibir la factura del mecánico. No quiero ser la persona que se queja del dinero.

¡Anda! Si no me había dado cuenta de cuánto llego a cantar, en casa, en el coche, trabajando.

Y así, gesto tras gesto, palabra a palabra, me voy mirando y, sobretodo, me voy viendo.

Poner la mirada en eso que sucede a nivel interno me está pareciendo una forma de conocerme súper interesante. Soy TANTÍSIMAS cosas, incluso, a veces, soy las opuestas a las que creía ser.

Ahora entiendo eso del arte de vivir al acecho de una misma. Construyendo y deconstryendo eso que me hace bien, y eso que no me aporta. Observando mis acciones, mis pensamientos y mis formas de estar sin identificarme con ninguna de ellas, sabiendo que lo puedo ser todo. ¡Interesante forma de reconstruirme!

Así que nada, hoy simplemente te quería invitar a que reflexiones sobre ésto:

¿QUIÉN ERES CUANDO NADIE TE VE?

Gracias por estar, con amor,

Judit.

PD: si te apetece reconocerte, hace un tiempo cree un programa de un mes, un recorrido precioso a través de la reflexión, el yoga, la meditación, arteterapia y mucho más. EL CAMINO DE VUELTA A MÍ.

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